lunes, 8 de octubre de 2018

Primera visita al ginecólogo para mejorar la salud femenina en nuestras hijas


Tradicionalmente, las adolescentes visitaban al ginecólogo por primera vez a los 18 años o cuando iniciaban sus actividades sexuales. Esta regla está cambiando. Nuestras adolescentes crecen muy rápidamente, inician actividades sexuales a una edad más temprana y el embarazo en las mujeres adolescentes es virtualmente epidémico.

Nosotras como madres, necesitamos explicarle a nuestras adolescentes que los exámenes ginecológicos son cruciales para el cuidado de la salud – sin importar si tienen o no actividades sexuales. Nosotras necesitamos sobreponernos a los tabúes culturales sobre nuestro cuerpo y el sistema reproductivo.

En vez de pasar una herencia de vergüenzas, tenemos ahora la oportunidad de formar mujeres Latinas que valoren sus cuerpos y su salud sexual. ¿Cómo puede usted saber si su hija ya está lista para que se realice la primera revision? Pero puede ser que usted no conozca si su hija es sexualmente activa, usted puede fácilmente reconocer cuando su hija se está convirtiendo en una mujer.

En general, estará lista para su primer examen entre los diecieseis y los dieciocho años, independientemente de si tiene relaciones sexuales o no. Si ella es más joven, pero usted sabe de qué ya es sexualmente activa, siga adelante y haga una cita para la primera visita.

Esta es una guía de discusión que le ayudará a prepararla para el primer examen ginecológico. Asegúrese de que su hija tiene claro que el examen se relaciona a su salud y no con el sexo. El objetivo del examen es tener la vigilancia para  prevenir del cáncer, de infecciones y de otras anomalías.

Si se encuentra lista, primero pida una cita con el médico o en una clínica de su localidad.

Prepárela para el examen dándole una explicación detallada de lo que debe de esperar:
Una revisión completa de su historia médica, incluyendo su ciclo menstrual, sus actividades sexuales y el uso de alcohol, drogas o tabaco.

Va a necesitar quitarse la ropa, ponerse una bata y acostarse en una mesa de exámenes.

El examen de la mama requiere examinar los pechos para verificar que no existen masas u otras anormalidades. Ella debe también preguntar acerca de cómo practicar el auto examen del pecho y hacerlo cada mes. Aportarle seguridad de que esto es algo para su bienestar y su salud y que no es algo “sucio” o prohibido.

El examen pélvico requiere que ella ponga los pies en los estribos de la camilla para exámenes.

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