lunes, 18 de febrero de 2019

Como incluir fácilmente los ejercicios en nuestra vida


Creemos no tener tiempo para eso? Pues esta será la excusa número uno a descartar con estas 12 maneras de incluir los ejercicios en nuestra vida. No hay más “peros”, ya que según los investigadores, varias sesiones cortas a lo largo del día, pueden ofrecernos los mismos resultados que una gran rutina.

Y lo mejor, al añadir actividad en nuestra vida diaria, también añadimos años a nuestra vida. A continuación, algunas sugerencias para hacernos más activos día con día.

¿No son fastidiosas las llamadas en espera? ¿No lo es también el tiempo de descarga de nuestros archivos por internet? Pues la próxima vez que estemos sentados pensando en el tiempo que perdemos, hagamos algo en el teléfono de farmacias del ahorro, pongámonos de pie y marchemos en el sitio. Algo muy liviano que ayude al correr de los minutos, mientras quemamos calorías y reducimos el nivel de estrés. Durante el break (receso), demos una caminata o usemos las escaleras…

¡Pongámonos en movimiento! Nos sentiremos con energía, mentalmente estimulados y mucho más productivos y creativos al volver al trabajo, de lo que nos hubiéramos sentido de sólo tomar un cafe y una rosquilla.

Desde luego que a estas alturas, ya preferimos tomar las escaleras que comprar máquinas fitness, a donde que vayamos… ¿Cierto? Así que para aumentar un poquito la intensidad, podríamos subir los últimos escalones de dos en dos (depende de nuestro físico). No sólo será genial para nuestra “retaguardia” y piernas, sino que de hacerse costumbre, nos ayudará a quemar mayor cantidad de calorías.

No conducir hasta el mismo trabajo, tal vez estacionar a un par de cuadras de distancia. No sólo encontraremos sitio con mayor facilidad (menos estrés), sino que también nos ayudará la caminata hacia el destino. Recordemos que según información de El Siglo de Torreón, que no está demás programar un recorrido corto por lo menos, tres veces a la semana.

Hagamos algo de ejercicio durante nuestro show favorito de las tardes, usemos una caminadora o bicicleta estacionaria o incluso caminemos sobre el sitio. Y para no aburrirmos, intercalemos los días, tres pueden ser algo más activos y los otros, sólo de estiramiento o levantar algo de peso, para fortalecer, etc.

¿Implica mucho trabajo el ejercitarse?

Pues hagámonos multifuncionales, compartamos tareas, leamos un buen libro o preparemos el reporte para la reunión de mañana, mientras ejercitamos levemente. Sorprendentemente, las ideas pueden llegar con mucha mayor facilidad…No llenemos nuestra casa de extensiones telefónicas, recobremos la costumbre de ir a contestar una llamada. Volvamos a subir las escaleras al dormitorio, si alguien timbra y para estar tranquilos, programemos la contestadora con el suficiente tiempo de espera.

Hagamos los mandados a pie, dejemos el carro cerca del último encargo y empecemos la jornada. Evitemos la tentación de conducir de un lugar a otro y si nos aburren los paquetes, hagamos paradas al auto y sigamos el camino.

Hay que admitirlo, hay tareas del hogar que se han acumulado tanto, que suenan imposibles realizar. Así que, porque no añadirles algo de motivación, música o buena compañía que nos empuje a realizarlas de a pocos. Sin darnos cuenta, tal vez hasta las terminemos y hallamos pasado un rato genial.

Programemos “días de actividad”, tal vez salir a caminar o montar bicicleta o patinar en grupo. Llenemos nuestra mochila con alguna merienda de premio, que de paso nos servirá de peso en el paseo y disfrutemos de las salidas de relax.

Olvidemos el pedir “aventón” a un amigo, si no llevamos auto, pues vayamos caminando y si lo llevamos cuadremos lo más lejos posible de la puerta. ¡Hagámonos más activos!

Y el clásico, pasear a nuestra mascota… Ambos se verán beneficiados y ni hablar del vínculo afectivo que se forma.
Así, ideas sencillas que traen mayor movimiento a nuestra vida diaria y pueden convertirse en la gran diferencia. La creatividad queda en nuestras manos y sólo es cuestión de empezar.

Copyright © Festival Memoria